Trauma infantil deja marca en el ADN de algunas víctimas

Trauma infantil deja marca en el ADN de algunas víctimas

¿Por qué repites las mismas situaciones una y otra vez? - Enric Corbera (Marzo 2019).

Anonim

Los niños abusados ​​corren un alto riesgo de sufrir ansiedad y trastornos del estado de ánimo, ya que la experiencia traumática induce cambios duraderos en la regulación de sus genes. Científicos del Instituto Max Planck de Psiquiatría en Munich han documentado por primera vez que las variantes genéticas del gen FKBP5 pueden influir en las alteraciones epigenéticas en este gen inducidas por un trauma temprano. En individuos con una predisposición genética, el trauma causa cambios a largo plazo en la metilación del ADN que conduce a una desregulación duradera del sistema de la hormona del estrés. Como resultado, los afectados se ven menos capaces de enfrentar situaciones estresantes a lo largo de sus vidas, lo que con frecuencia conduce a depresión, trastorno de estrés postraumático o trastornos de ansiedad en la adultez. Los médicos y científicos esperan que estos descubrimientos arrojen nuevas estrategias de tratamiento adaptadas a pacientes individuales, así como una mayor conciencia pública sobre la importancia de proteger a los niños del trauma y sus consecuencias.

Muchas enfermedades humanas surgen de la interacción de genes individuales y las influencias ambientales. Los eventos traumáticos, especialmente en la infancia, constituyen factores de alto riesgo para la aparición de enfermedades psiquiátricas en la vida posterior. Sin embargo, si el estrés temprano realmente conduce a un trastorno psiquiátrico depende en gran medida de su predisposición genética.

La líder del Grupo de Investigación, Elisabeth Binder, del Instituto Max Planck de Psiquiatría, examinó el ADN de casi 2.000 afroamericanos que habían sido traumatizados repetida y severamente como adultos o en la infancia. Un tercio de las víctimas de trauma se enfermó y ahora sufre de trastorno de estrés postraumático. El riesgo de desarrollar trastorno por estrés postraumático aumentó con el aumento de la gravedad del abuso solo en los portadores de una variante genética específica en el gen FKBP5. FKPB5 determina con qué eficacia el organismo puede reaccionar ante el estrés y, por lo tanto, regula todo el sistema de la hormona del estrés. Los científicos esperaban arrojar luz sobre los mecanismos de esta interacción entre el gen y el medio ambiente mediante la comparación de las modificaciones de la secuencia de ADN de las víctimas que no se habían enfermado con la de aquellos que sí lo habían hecho.

Los científicos de Max Planck con sede en Munich pudieron demostrar que la variante genética FKBP5 sí hace una diferencia fisiológica para los afectados, también en las células nerviosas. El estrés extremo y las altas concentraciones asociadas de hormonas del estrés provocan lo que se llama un cambio epigenético. Un grupo metilo se rompe del ADN en este punto, causando un aumento marcado en la actividad de FKBP5. Este cambio epigenético duradero se genera principalmente a través de la traumatización infantil. En consecuencia, no se detectó desmetilación relacionada con la enfermedad del gen FKBP5 en participantes que fueron traumatizados solo en la edad adulta.

Torsten Klengel, un científico del Instituto Max Planck de Psiquiatría, explica los hallazgos del estudio de la siguiente manera: "Dependiendo de la predisposición genética, el trauma infantil puede dejar marcas epigenéticas permanentes en el ADN, desreprimiendo aún más la transcripción de FKBP5. desregulación permanente del sistema de la hormona del estrés de la víctima, que finalmente puede conducir a una enfermedad psiquiátrica. Sin embargo, lo decisivo para las víctimas de abuso infantil es que los cambios epigenéticos inducidos por el estrés solo pueden ocurrir si su ADN tiene una secuencia específica ".

Este estudio reciente mejora nuestra comprensión de las enfermedades psiquiátricas que surgen de la interacción de factores ambientales y genéticos. Los resultados ayudarán a personalizar el tratamiento, especialmente para los pacientes que estuvieron expuestos a un trauma en la primera infancia, lo que aumenta enormemente su riesgo de enfermedad.